...Y correré bajo la lluvia para olvidar que algún día fuimos dos, correré hasta que mis piernas no lo soporten más, hasta que mi corazón se acelere de nuevo y la sangre de mi cuerpo fluya tan rápido que llegue a dolerme todo, y solo así quizás logre sacar de mi mente tu sonrisa de cada día, y algún día podré pensar que nunca fue ayer y que siempre será mañana.

sábado, 12 de mayo de 2012

La persistencia de la memoria


Me entretengo observando al sol y como se cuela por los rincones más insospechados y le da un cierto tono antiguo y una completa sensación de intemporalidad que me hacen sentir de nuevo en casa. A veces llueve, me gusta que llueva. No estas, no me dejas estar. Arrastrarme es innecesario, es absurdo sobretodo si no tengo ninguna razón para hacerlo. Solo quiero recordarte que, si algún día tienes la necesidad de retroceder a mis dos puertas a quien simplemente quiere aportar una pequeña porción de sol a mis accesos y volver a permitirme sonreir, yo no estaré hace tiempo que, no estoy, hace tiempo que, no soy. No sé si te lo he dicho antes, pero odio los días soleados.

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